Enviá tu WHATSAPP a la radio

ACTUALIDAD

Información General: Aerolíneas advierte que hoy puede haber demoras en los vuelos por medidas | Información General: Netflix sube el precio de sus planes en la Argentina | Política: Senado: Cambiemos convocó a sesión especial para tratar el desafuero de Cristina | Información General: Macri, en el homenaje a los tripulantes del ARA San Juan: "Los vamos a seguir buscando" | Política: La CGT advirtió al FMI sobre la "situación social dramática" del país | Economia: La producción industrial se desplomó 7,7% y se perdieron más de 4.100 empleos | Economia: La inflación de octubre fue del 5,4% y en 10 meses roza el 40% |

 En vivo

Radio LT9

Humor

Pronosticate algo

— Casimiro González

VIERNES 02 DE NOVIEMBRE DE 2018

Existen infinidad de comentarios comunes. Esas cosas que uno dice por compromiso como para decir algo. “-¿Cómo le va? -Bien”. Ni al que pregunta le importa cómo le va… ni al que responde le va Bien. Pero bueno, algo hay que decir.

Pero el comentario más ambivalente es “¡tiempo loco!”. TIEMPO LOCO… y te la dejan picando para que vos digas cualquier pavada, siempre referida al clima, y ellos asienten obedientes.

Cualquier comentario les viene bien. Le podes decir “–es por la capa de Ozono”, que no tienen idea de que es, pero te meten un -“eh cierto”. O le mandás: “-la culpa es de la corriente del niño -“claaaro” te dicen. No solo que no tienen idea sino que además tampoco les importa.

Después están las inagotables fuentes de informaciones meteorológicas cruzadas. Encima, como tenemos un Tiempo Loco, que llueve día por medio todo es probable. Y la gente compite para ver quién tiene el último pronóstico y (lo más importante) cual es peor. En la cola de la caja 2 del supermercado decían: “-Yo ayer leí en el periódico que a la tarde llueve. Otro: “-Mirá que anoche el noticioso dijo que al medio día se larga un chaparrón”. Un tercero: “-Esta mañana en la radio dijeron que a media mañana diluvia”. Y la remató una que sacó el celular y sentenció: “-a las 9:47 caen piedras del tamaño de una pelota de tenis”. 9:47, batió sin dudarlo. A los 5 minutos no había nadie en la cola. Arrancó una estampida con autos acelerando cómo si se acabara el mundo en diez minutos, buscando una cochera para que el auto no estalle en mil pedazos. “-Tiempo loco” dijo la cajera que ya estaba sola.

La verdad que no entiendo demasiado esa desesperación que le entra a la gente cuando ve que está por llover. Y si prestan atención, verán que con el agua aparecen varios personajes llamativos. El anti-diluviano que aunque ya esté tronando sigue asegurando que NO va a llover y aunque llueva te dice que es pasajera. El que nunca lo invitan a las fiestas de disfraces y aprovecha para ponerse bolsas en los pies, la campera al revés y una cofia para quedar tipo Teletubbie impermeable. El cagado a pedos que va con el paraguas a todos lados porque lo obligan. Lo obligan a salir con paraguas y anda rebuznando porque nunca sabe dónde dejarlo, tiene miedo de olvidarlo y la verdad es que hubiera salido sin paraguas pero lo retan tanto en la casa cuando llega mojado que prefiere salir con el paraguas sin chistar.

También es bastante común encontrarse con los detectives de lluvias. Los que la van siguiendo por radio y televisión. ”Anoche llovía en Buenos Aires -¿Y? -y con viento -¿y? -y viene para acá”   ¿Porqué esa creencia de que todas las tormentas vienen para acá? –“Escuche que está lloviendo en Rosario… -¿Y? - en una hora llueve -¿por dónde viene la lluvia por Autopista o por la 11?” Porque por la 11 demora un poco más. –“Ya está lloviendo en Córdoba -¿y esa también viene para acá? -Claaaro, viento del Oeste”. ¡La pucha! “-Llueve en La Paz”, viene para acá. “-Llueve en Reconquista”, viene para acá. OPTIMISMO PURO

Acordemos algo. Normalmente los pronósticos del tiempo son bastante desconcertantes. Medio inservibles. Porque le erran tanto debido al cambio climático y las otras 200 excusas que tienen que uno por las dudas siempre lleva un pullover, paraguas, bronceador, botas de goma, ojotas, piloto, bufanda y musculosa.

Aunque ahora existe la verdad revelada. Y la llevamos en el bolsillo. El pronóstico interactivo del teléfono inteligente con geolocalización globúlica al reverendísimo cuete térmico satelitálico. Recuerden que la gente le cree más al teléfono que a la biblia porque tienen la ultísima actualización de la más sorprendente aplicación. Nadie lo cuestiona.

¿Nadie se pregunta cómo puede ser que podemos pronosticar con exactitud qué día de la semana que viene va a llover? y hay tantas cosas simples que no podemos ni adivinar. El telefonito te predice hasta que hora vamos a tener neblina. Y te puede anticipar cuánta agua se precipitará en la madrugada del próximo miércoles veraniego, bisiesto con luna menguante, con un error de más menos dos milímetros cúbicos. Impresionante.

Pero lo verdaderamente LOCO es que nadie te puede predecir cuánto va a costar la papa pasado mañana. O cuánto va a salir el litro de nafta súper el domingo. ¿No era al revés? Antes podías calcular hasta que altura del mes te alcanzaba el sueldo (el 25 o el 28) pero no sabías bien si lo ibas a pasar seco o pasado por agua porque el clima no lo podemos manejar (aunque secos terminamos siempre).

Lo que es seguro es que (aunque estemos atravesando una “tormenta” económica) llueva, truene o haya sol, nosotros seguiremos estando firmes por un tiempo. Aunque sea un TIEMPO LOCO.

OPINIONES RELACIONADAS


MAS LEÍDAS

ONDA 9 S.A - 4 de Enero 2153 - (0342) 410 9999 3000 Santa Fe Argentina
Suscribite a nuestro Newsletter