La Dirección Nacional de Vialidad salió a responderle al empresario hotelero de Funes quien se quejó por una intimación del organismo nacional luego de intervenir en una colectora de la Autopista Rosario–Córdoba.
“Durante las inspecciones realizadas se comprobó que las obras sobre la colectora ya estaban ejecutadas, incluyendo accesos y modificaciones sobre cunetas, en virtud de ello, se solicitaron informes técnicos sobre qué trabajos se habían realizado y de qué manera, entre otros detalles. En ningún momento se dispuso la demolición de las obras ejecutadas sobre la colectora” indicaron en un comunicado.
Asimismo remarcaron que “se detectaron conexiones ilegales directas entre la autopista y la colectora, situación que representa un grave riesgo para la vida de los usuarios. Las mismas permiten maniobras de ingreso y egreso de vehículos desde una vía de circulación rápida hacia la colectora sin carriles de aceleración ni desaceleración, sin canalización adecuada, sin distancias de visibilidad seguras y sin señalización preventiva. Este tipo de movimientos improvisados obliga a realizar maniobras bruscas e inesperadas, aumentando significativamente el riesgo de colisiones y siniestros viales de extrema gravedad”.
Otro punto que cuestionó Vialidad es la existencia de un portón de acceso cuya circulación se encuentra interferida por una columna de tendido eléctrico, de media tensión, ubicada en el lugar. “Esta situación representa un gravísimo problema adicional de seguridad, ya que los vehículos que ingresan y egresan del establecimiento deben realizar maniobras peligrosas en un espacio reducido y condicionado por dicha estructura, con el consecuente riesgo para conductores, acompañantes y para terceros que circulan en la zona” concluyó.
La Dirección Nacional de Vialidad remarcó que “no se solicitó la demolición de las obras sobre colectora, sino la regularización administrativa y técnica de aquellas intervenciones que puedan adecuarse a las condiciones de seguridad vial exigidas”.





















