El presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, lanzó una fuerte advertencia durante su visita a Rosario y aseguró que, pese a los avances registrados en la lucha contra el crimen organizado, todavía queda una tarea profunda por realizar dentro del sistema judicial.
“Hay mucho que corregir, hay mucho que limpiar todavía y lo vamos a seguir haciendo”, sostuvo Rosatti durante la ceremonia de juramento de Florentino Malaponte como nuevo integrante de la Cámara Federal de Rosario. El cargo permanecía vacante desde hacía una década.
El magistrado destacó que las estadísticas muestran una mejora en la situación vinculada con el narcotráfico y el crimen organizado en la ciudad, aunque remarcó que el proceso está lejos de haber terminado.
Según explicó, las estructuras delictivas no se limitan a quienes ejecutan los delitos, sino que también incluyen a quienes intervienen en el lavado de dinero, brindan protección o, incluso, eligen “mirar para otro lado” frente a determinadas maniobras.
“Esto no ha terminado ni mucho menos, ni mucho menos, ni mucho menos”, enfatizó Rosatti, quien consideró que existe una reacción de las instituciones y de la propia sociedad frente a una problemática que durante años tuvo un fuerte impacto en Rosario.
En ese contexto, reconoció el trabajo de fiscales y jueces provinciales y federales que, según señaló, “honraron el cargo”, además del acompañamiento de las autoridades políticas, la Corte Suprema de Santa Fe y el municipio rosarino.
Sin embargo, también apuntó contra el costado más oscuro de la situación y sostuvo que cuando las instituciones ponen el foco sobre un problema, las conductas transparentes quedan expuestas con mayor claridad, pero también aquellas que permanecían ocultas.
“Los que honran el cargo deben merecer reconocimiento y los que no honran el cargo deben merecer el condigno castigo”, afirmó el presidente del máximo tribunal.
Durante la ceremonia, Rosatti también dejó un mensaje para Malaponte, a quien le pidió que conserve la “doble H”: humildad y honestidad. En esa línea, remarcó que la función judicial exige un compromiso permanente porque “se es juez las 24 horas del día, los 365 días del año”.
Antes de su intervención, el presidente de la Cámara Federal de Rosario, Aníbal Pineda, destacó el trabajo institucional y el impacto que tuvo la implementación del sistema acusatorio en el fuero federal.
Pineda también hizo referencia a la situación de las vacantes y mencionó que actualmente hay dos jueces con prisión preventiva: Marcelo Bailaque, procesado por lavado de dinero y quien renunció antes de ser destituido, y Gastón Salmain, procesado por el cobro de coimas a cambio de fallos, cuyo jury comenzará el próximo 6 de octubre.
Por su parte, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, destacó la cobertura de vacantes durante la gestión de Javier Milei y sostuvo que el Estado comenzó a fortalecer su capacidad de respuesta frente a las organizaciones criminales.
En medio de este escenario, Rosatti dejó planteado el desafío que atraviesa a la Justicia federal en Rosario: avanzar contra las estructuras delictivas, pero también garantizar que quienes tienen responsabilidades institucionales actúen con honestidad y compromiso.





















