Desde el 1º de marzo rige el nuevo cuadro tarifario del servicio en toda la provincia de Santa Fe. El incremento promedio es del 14%, aunque el impacto final variará de acuerdo con el nivel de consumo y la categoría de cada usuario. En un hogar tipo, la actualización rondaría los 3.000 pesos por boleta, según estimaciones oficiales.
La aplicación del ajuste depende del calendario de facturación de cada localidad. En Rosario comenzó a reflejarse en el segundo bimestre del año, mientras que en el departamento La Capital se verá en el período abril–mayo, por lo que muchos usuarios empezarán a percibir el aumento en las facturas que ya están en emisión.
El cambio no es solo porcentual. La empresa adoptó un esquema basado en el denominado Costo Medio Ponderado, que contempla gastos de energía eléctrica, insumos químicos, mantenimiento de redes e infraestructura y salarios. Además, incorpora mecanismos de actualización automática atados a índices objetivos.
El nuevo régimen, habilitado por la Ley Provincial Nº 14.272, establece bandas de consumo escalonadas. Así, quienes utilicen más agua pagarán proporcionalmente más, con diferencias entre usuarios residenciales y no residenciales. En la práctica, el valor final queda más directamente ligado al consumo individual y a la estructura de costos del sistema.





















