La definición del Torneo Apertura empezó a inclinarse definitivamente en favor del Tatengue. Este lunes, Defensa y Justicia, que llegaba con la obligación de sumar de a tres para meterse en zona de clasificación, terminó tropezando ante Gimnasia de Mendoza por 2-1 y quedó sin chances de avanzar a los play-offs.
El Halcón había arrancado mejor y logró ponerse en ventaja en los primeros minutos gracias a Ayrton Portillo, que aprovechó una jugada rápida por la izquierda y definió con precisión para alimentar la ilusión de su equipo. Sin embargo, esa esperanza duró poco. Gimnasia reaccionó con intensidad y logró el empate a los 30 minutos: tras una pelota parada ejecutada por Lencioni, la acción derivó en un rebote que Ezequiel Muñoz capitalizó dentro del área.
En el complemento, la presión y la urgencia comenzaron a jugarle en contra a Defensa y Justicia. Con espacios y mayor claridad, el conjunto mendocino encontró el golpe definitivo: Luciano Cingolani apareció tras una habilitación filtrada y definió con categoría para sellar el 2-1 que desató el festejo local y, de manera indirecta, también en Santa Fe.
El resultado dejó sin margen al equipo de Florencio Varela, que necesitaba ganar sí o sí para seguir con vida en el certamen. En contrapartida, en Unión todo es expectativa y optimismo. El Tatengue quedó al borde de la clasificación a los octavos de final y solo un resultado fuera de toda lógica podría dejarlo afuera: que Instituto logre una goleada por 7 goles de diferencia en su compromiso pendiente.
Mientras tanto, en la Avenida López y Planes ya empiezan a hacer cuentas con un ojo puesto en la próxima instancia. Independiente Rivadavia sería el rival en octavos, en un duelo que se jugará en el Bautista Gargantini el próximo sábado. Unión todavía no jugó su última carta, pero gracias a lo ocurrido en tierras cuyanas, el panorama es cada vez más favorable.





















