La causa tuvo su inicio en abril. En aquel momento, personal especializado de la Policía Federal detectó un vivero indoor destinado a la producción de cannabis. La detención del responsable de ese sitio permitió a los investigadores seguir el rastro de sus cómplices.
Tras meses de tareas de inteligencia, los efectivos mapearon doce domicilios estratégicos utilizados por la red delictiva. Once de estas fincas se hallaban en Rosario, mientras que la restante se ubicaba en Villa Gobernador Gálvez. Ante la acumulación de pruebas, el fiscal César Pierantoni, titular de la Unidad Especializada en Microtráfico, solicitó al Colegio de Jueces las autorizaciones necesarias para proceder con los allanamientos.
Resultados de los operativos y elementos secuestrados
Los uniformados ejecutaron las irrupciones de manera coordinada. Además de las nueve detenciones, se incautó un arsenal diverso de elementos que servían para la logística delictiva:
- Sustancias ilícitas: Se confiscaron dosis de cocaína, marihuana, tusi y 14 pastillas de MDMA, junto con semillas de cannabis.
- Armamento: Se retiraron de circulación una escopeta recortada calibre 16, un rifle de aire comprimido y una réplica de pistola.
- Logística y finanzas: Los agentes secuestraron 29 teléfonos celulares, balanzas de precisión, una tablet, una notebook, un vehículo, gran cantidad de dinero en moneda nacional y extranjera, además de documentos relevantes para la causa.
Situación procesal de los detenidos
Tras las capturas, el fiscal Pierantoni ordenó el traslado de los involucrados a la sede de Medicina Legal para realizar los exámenes de rigor. Luego, todos quedaron alojados en dependencias policiales, a la espera de la audiencia imputativa.
Los sospechosos enfrentan cargos preliminares por infringir la Ley de Microtráfico provincial N.º 14.239. La fiscalía analizará ahora toda la información extraída de los dispositivos electrónicos incautados para determinar el rol específico que cumplía cada detenido dentro de la organización.





















