La Municipalidad de Santa Fe, a través de la Subsecretaria de Salud, informa a la comunidad sobre las medidas preventivas y los cuidados necesarios frente a la leptospirosis. Esta enfermedad, causada por una bacteria presente en la orina de diversos animales como ratas, perros, vacas y cerdos, representa un riesgo latente en nuestra región, especialmente tras períodos de lluvias intensas, inundaciones o anegamientos. Debido a que la bacteria sobrevive en ambientes húmedos y protegidos de la luz, las condiciones geográficas y climáticas actuales de nuestra provincia exige tomar precauciones necesarias.
¿Cómo se transmite?
El contagio en seres humanos se produce principalmente por el contacto directo con agua, barro o suelo que haya sido contaminado por la orina de animales infectados. La bacteria logra ingresar al organismo a través de pequeñas heridas en la piel o mediante las mucosas de los ojos, la nariz y la boca. Por este motivo, el riesgo de contraer la afección se incrementa significativamente después de fenómenos meteorológicos que generen acumulación de agua estancada.
¿Cuál es el cuadro clínico?
Los síntomas se manifiestan inicialmente con fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares -con mayor incidencia en las piernas-, enrojecimiento ocular, náuseas, vómitos o diarrea. Es fundamental prestar atención a estas señales, ya que en sus variantes más graves la enfermedad puede derivar en dificultades respiratorias, coloración amarillenta en la piel y complicaciones renales severas. Cabe destacar, que la leptospirosis es una patología de notificación obligatoria en todo el territorio nacional.
Recomendaciones
Para reducir el riesgo de transmisión, se recomienda el uso de botas y guantes de goma al realizar tareas de limpieza en zonas húmedas o con presencia de barro. Es vital evitar el contacto innecesario con aguas estancadas, mantener los patios limpios y libres de roedores, y asegurar que los alimentos se conserven en recipientes herméticamente cerrados. Asimismo, se insta a la población a lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón tras el contacto con animales o ambientes potencialmente contaminados, hervir el agua en caso de que no sea segura y mantener el esquema de vacunación de las mascotas al día.
Para la desinfección de superficies, se aconseja utilizar una solución de lavandina al 10%, compuesta por una parte de lavandina y nueve partes de agua. Ante la aparición de fiebre persistente sumada al antecedente de haber estado en contacto con agua estancada, barro o presencia de roedores, se debe acudir de forma inmediata al centro de salud más cercano. La leptospirosis es una enfermedad prevenible y tratable, pero requiere una intervención médica rápida para evitar complicaciones mayores.






















