El neerlandés bromea sobre el fallo de software que afectó a varios coches en Sepang ante el riesgo de lluvia en Brasil. En lo deportivo, espera que los pequeños detalles decidan una lucha muy igualada.
La Fórmula 1 preparó una actualización de software para evitar otro episodio como el de Sepang. Max Verstappen, por si acaso, dice haber instalado un antivirus. El neerlandés apenas necesitó una frase este jueves en Brasil para convertir una pregunta sobre la lluvia y la electrónica de los coches de 2026 en otra de sus pullas.
La cuestión iba dirigida a los posibles problemas si el agua vuelve a aparecer en Interlagos. Con el recuerdo de varios monoplazas perdiendo potencia en Malasia todavía reciente, ¿había preocupación por que se repitiera algo parecido?
“He instalado un antivirus en mi coche, así que estaré bien“, respondió Verstappen.
La broma tenía un antecedente bastante menos divertido. En Sepang, rodar a velocidades muy bajas detrás del coche de seguridad desencadenó un fallo en el software asociado a la gestión de potencia en mojado. Algunos coches perdieron la capacidad de volver a acelerar y la carrera tuvo que detenerse con bandera roja. Verstappen fue el primero en sufrir los síntomas.
- Desde entonces ha habido trabajo para corregirlo. La FIA introdujo una actualización en Austin y organizó una comprobación específica al terminar los primeros libres: los pilotos debían pasar por la curva 15 a unos 35 km/h durante al menos tres segundos, con el modo de baja adherencia activado pese al asfalto seco. No se reprodujeron las anomalías de Malasia. El sistema, esta vez, sí pasó el examen.
Brasil puede ofrecer una prueba bastante más real. La previsión publicada por la F1 contempla riesgo de lluvia tanto el sábado como el domingo, de modo que el asunto tiene recorrido más allá del chiste. Otra cosa es que Verstappen necesitara ponerse solemne para responder.





















