Este sábado 18 de abril, las rutas de la región serán testigos de un desafío que combina fe, superación personal y compromiso social. Sabrina Tagliabue, junto a un grupo de corredores, emprenderá una travesía de 65 kilómetros uniendo San Carlos Centro con la Basílica de Guadalupe en Santa Fe, con el objetivo de recolectar donaciones para quienes más lo necesitan.
La largada está prevista para las 5 de la mañana desde San Carlos Centro. El recorrido incluirá paradas en San Carlos Sur, Matilde, Sauce Viejo y Santo Tomé, para finalizar en la capital provincial. Durante todo el trayecto, una camioneta de Cáritas escoltará a los atletas para recibir alimentos no perecederos y pañales que la gente acerque a la ruta.
El deporte como medicina
Más allá del esfuerzo físico, la historia de Sabrina es un testimonio de resiliencia. “Empecé a correr por una depresión hace un año y medio. Mi psicóloga me recomendó hacer un deporte, empecé con mi entrenador Patricio Lobos y el running me cambió la vida”, relató emocionada en los micrófonos de LT9.
Para ella, esta peregrinación es una forma de retribuir el bienestar alcanzado: “Esto me salvó, y es una manera de devolver un poquito de todo lo que el deporte y la comunidad me brindaron”. Sabrina colabora activamente en una copa de leche en barrio Guadalupe de San Carlos Centro, donde asisten unos 30 niños, y parte de lo recaudado será destinado a fortalecer ese espacio y otros proyectos infantiles de las localidades que transitarán.
Una invitación abierta a la comunidad
La travesía contará con el apoyo de Seguridad Vial y la Policía para garantizar la integridad de los corredores en la Ruta 11. Sabrina invitó a todos los santafesinos a sumarse, ya sea acercando donaciones o acompañando el tramo final: “Quien quiera sumarse en auto, bici, moto o corriendo, lo espero. La idea es que lleguemos la mayor cantidad de personas juntas a la Basílica para agradecer a la Virgen”.
En Santo Tomé, el grupo tiene previsto realizar paradas estratégicas, como en las “Cinco Esquinas”, para saludar a los vecinos y recibir las últimas colaboraciones antes de ingresar a Santa Fe. “Es una oportunidad para unir a la comunidad a través del deporte y la empatía”, concluyó la joven.






















