Tras conocerse los últimos datos de desocupación difundidos por el INDEC, el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, aseguró que el principal desafío que enfrenta la economía ya no es la inflación, sino el deterioro del mercado laboral.
“La inflación dejó de ser el principal problema de la población. Hoy el principal problema es la cuestión laboral”, afirmó el funcionario, quien señaló que la preocupación no pasa únicamente por la tasa de desempleo sino también por la calidad de los puestos de trabajo y el crecimiento de la informalidad.
En este sentido, explicó que la provincia realiza un seguimiento permanente del empleo privado registrado, del endeudamiento de las familias y de la evolución de los ingresos. “A la gente le cuesta llegar a fin de mes y muchas familias tienen problemas para pagar sus deudas o los créditos que tomaron”, sostuvo.
Báscolo remarcó que existen dos problemas estructurales que hoy se profundizan: la informalidad laboral y la falta de generación de empleo privado registrado.
“No hay que mirar solamente la tasa de desempleo. Hay personas que trabajan apenas unas horas por semana y aparecen como ocupadas, por eso también hay que analizar la calidad del empleo y la evolución del empleo privado registrado”, explicó.
Críticas a la reforma laboral
Consultado sobre el impacto que podría tener la reforma laboral, el ministro consideró que por sí sola no generará nuevos puestos de trabajo.
“La modernización laboral debería servir para bajar la informalidad y promover el empleo registrado, pero el empleo se crea con medidas fiscales y políticas públicas que impulsen la microeconomía. Eso hoy no está sucediendo”, afirmó.
Por ese motivo, dijo que no espera una mejora en los indicadores laborales si no cambian las políticas nacionales.
El rol de la provincia
Báscolo destacó que Santa Fe viene aplicando medidas “contracíclicas” para sostener la actividad económica, entre ellas un fuerte plan de obra pública, subsidios a las tasas de interés, moratorias impositivas y programas de desendeudamiento.
“Uno de los pocos sectores que está generando empleo privado es la construcción en Santa Fe gracias a la obra pública. Necesitamos que la Nación reactive su agenda de infraestructura porque hay provincias que perdieron el 50% del empleo en ese sector”, sostuvo.
También advirtió que las provincias con mayor perfil industrial, como Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, son las que más sienten el impacto del actual contexto económico. Como ejemplo, mencionó la situación del polo siderúrgico de Villa Constitución y San Nicolás, que “trabaja al 50% de su capacidad desde hace más de dos años”.
Sin expectativas de mejora inmediata
De cara al segundo semestre, el ministro aseguró que la provincia mantendrá las políticas de incentivo a la producción y al empleo, aunque insistió en que será difícil revertir la tendencia sin una mayor participación del Gobierno nacional.
“Vamos a seguir con la obra pública, los incentivos para la creación de empleo registrado y las herramientas para sostener la producción, pero también esperamos que la Nación acompañe con medidas similares”, concluyó.
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