La provincia de Santa Fe intensificó su estrategia de prevención sanitaria ante la posibilidad de una emergencia hídrica relacionada con el fenómeno de El Niño. Como parte de este operativo, los equipos de salud aplicaron 97.425 dosis entre el 1 de septiembre y el 28 de octubre a trabajadores que cumplen funciones esenciales en el territorio.
La campaña contempla vacunas contra el tétanos, la gripe, la Hepatitis B y el dengue. Además, incluye controles de los esquemas de inmunización para prevenir enfermedades como el sarampión, la rubéola y las paperas.
Desde el 2 de noviembre, el dispositivo también alcanza a integrantes de las fuerzas policiales y del Servicio Penitenciario, con el objetivo de ampliar la cobertura entre quienes podrían intervenir ante inundaciones y otras contingencias climáticas.
Por qué Santa Fe refuerza la vacunación ante El Niño
La iniciativa forma parte de un plan de preparación que busca reducir los riesgos sanitarios frente a posibles inundaciones. La estrategia se desarrolla mediante un trabajo coordinado entre los ministerios provinciales de Salud y de Justicia y Seguridad.
La secretaria de Salud, Andrea Uboldi, explicó que la prevención también debe contemplar a los trabajadores que estarán en contacto directo con las zonas afectadas y con las personas que necesiten asistencia.
La posibilidad de cortes, heridas y contacto con elementos contaminados durante las tareas de emergencia vuelve especialmente importante contar con los esquemas de vacunación actualizados.
En ese sentido, las autoridades sanitarias consideran fundamental anticiparse a los escenarios de riesgo y garantizar que los equipos operativos puedan desarrollar sus funciones con mayor protección.
Qué vacunas reciben los equipos de emergencia
El operativo incluye distintas inmunizaciones, seleccionadas de acuerdo con los riesgos que pueden aparecer durante una emergencia hídrica.
- Tétanos: se controla la protección frente a posibles cortes y heridas que puedan producirse durante los trabajos en zonas afectadas.
- Hepatitis B: se verifica la inmunización, especialmente por el riesgo de contacto con elementos cortopunzantes.
- Dengue: se ofrece la vacuna ante la posibilidad de que los trabajadores deban desempeñarse en sectores inundados o anegados, donde las condiciones ambientales pueden favorecer la presencia del mosquito transmisor.
- Gripe: se busca mantener actualizada la protección frente a los virus respiratorios que continúan circulando.
Respecto de la vacuna contra el dengue, desde el área sanitaria provincial señalaron que la primera dosis proporciona una protección del 82 %, según los datos presentados durante el desarrollo de la campaña.
Las fuerzas de seguridad se incorporaron al operativo
Durante la primera etapa, la vacunación estuvo destinada a trabajadores municipales y comunales, personal sanitario, integrantes de Protección Civil y bomberos.
También participaron empleados de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Aguas Santafesinas y cuadrillas de compañías telefónicas, entre otros sectores que podrían cumplir funciones durante una emergencia.
A partir del 2 de noviembre, el operativo comenzó a incorporar a las fuerzas de seguridad. La primera prioridad comprende los departamentos del corredor costero: Vera, General Obligado, Garay, San Javier, San Justo y La Capital.
Posteriormente, el dispositivo avanzará hacia las demás unidades regionales de la Policía y los establecimientos penitenciarios de la provincia.
Un plan de prevención que alcanza a distintos sectores
La ampliación de la campaña busca garantizar que policías, agentes penitenciarios y otros trabajadores esenciales cuenten con las condiciones sanitarias necesarias para responder ante posibles contingencias.
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad destacaron la importancia de extender la vacunación a todo el personal de las fuerzas provinciales, tanto en Santa Fe capital como en el resto del territorio.
De esta manera, Santa Fe continúa con los preparativos frente a un posible escenario de lluvias intensas y crecidas vinculadas al fenómeno de El Niño. La estrategia no se limita a la infraestructura y la asistencia: también pone el foco en la salud de las personas que estarán en la primera línea de respuesta ante una emergencia.





















