El docente e investigador de la Universidad Nacional de San Martín, Gabriel Sanca, destacó los resultados iniciales de la misión del satélite Atenea, un desarrollo mayoritariamente argentino que formó parte del contexto de Artemis II.
“La primera gran medida de éxito fue el momento de la conexión entre la estación terrena y el satélite” señaló Sanka en diálogo con “Está Pasando”, el panorama informativo de LT9. Remarcó que Atenea alcanzó una distancia superior a los 73.000 kilómetros de la tierra, lo que representó un desafío técnico significativo.

También aclaró que el proyecto permitió analizar información clave para el desarrollo científico y que uno de los objetivos centrales fue validar tecnología nacional en condiciones extremas. “Se realizó la medición de dosis de radiación y el ensayo de sensores capaces de traducir luz en señales eléctricas” aclaró.
El docente explicó que Atenea tuvo una vida útil de aproximadamente 20 horas y que realizó una trayectoria muy extraña. Y que a pesar de la corta duración, se cumplió con los objetivos planteados
Por último Sanca advirtió sobre el contexto presupuestario complejo y que la falta de aplicación de la ley de financiamiento universitario podría afectar los desarrollos futuros. “Esperamos poder mantener y profundizar estas capacidades, no perderlas” concluyó.






















