Tras la muerte de Jorge Messi, las redes sociales recuperaron una entrevista de Lionel en la que el futbolista hablaba con profunda emoción sobre su padre y el esfuerzo que hizo durante sus primeros años. El fragmento volvió a viralizarse y generó una nueva ola de mensajes de acompañamiento para el capitán de la selección argentina.
En aquellas declaraciones, Messi recordó la rutina de Jorge cuando todavía era un niño y comenzaba a destacarse en el fútbol. “Mi viejo se levantaba a las 4 de la mañana y volvía a las 9 de la noche para cenar, prácticamente todos los días”, contó el rosarino.
El futbolista explicó que, debido a esa exigente jornada laboral, los encuentros entre ambos eran limitados. Sin embargo, cada momento compartido tenía para él un enorme valor afectivo.
“No me cagaba a pedos nunca, y yo lo disfrutaba muchísimo a él porque lo extrañaba y esperaba que llegue para poder abrazarlo y estar con él”, recordó Lionel en uno de los pasajes que más repercusión tuvo después de conocerse el fallecimiento de su padre.
Las palabras adquieren ahora una dimensión especial. Jorge Messi fue una presencia permanente durante la infancia y adolescencia de Lionel y tuvo un papel decisivo en las decisiones que marcaron el comienzo de su carrera profesional.
Desde los primeros años en Newell’s hasta el desembarco en Barcelona, Jorge acompañó a su hijo en cada etapa. También fue quien encabezó las gestiones para conseguir el tratamiento que Lionel necesitaba y quien permaneció junto a él cuando la familia decidió apostar por su futuro en España.
Tras conocerse la muerte de Jorge, distintos usuarios comenzaron a compartir fragmentos de antiguas entrevistas en las que Messi hablaba de su familia y del lugar fundamental que ocupó su padre en su vida.
El video volvió a poner en primer plano una relación marcada por el sacrificio, el acompañamiento y el afecto. Una historia familiar que quedó detrás de la carrera de uno de los futbolistas más importantes de todos los tiempos y que hoy vuelve a emocionar a millones de personas.





















