Desde hacía 18 años este matrimonio trabajaba en su laboratorio fotográfico ubicado en calle San Gerónimo casi esquina Salta.
En todo este tiempo y con la parición de la fotografía digital, debieron adaptarse a las nuevas tecnologías y ofrecer nuevos servicios para sus clientes. Ahora la pandemia y la imposibilidad de atender al público durante la primera etapa del aislamiento, sumado a la situación económica imperante, los obligaron al cerrar el local. Ambos contaron a través del Móvil de LT9 que seguirán trabajando desde su domicilio, debido a que no pudieron seguir haciendo frente a los costos del alquiler y los gastos de funcionamiento.
Sebastián relató que la decisión les costó un montón, hacía por lo menos tres meses que venían “para atrás” lo que motivó una serie de charlas con su familia y la determinación de cerrar las puertas al público, aunque sea temporalmente. Además dijo que van a seguir realizando los trabajos de impresión fotográfica y revelado desde su domicilio. El comerciante explicó que la determinación tiene que ver con este momento particular y no pierden las esperanzas de que en seis meses puedan volver a atender al público en el mismo u otro local comercial. Se quedaron con los muebles y la maquinaria para volver a funcionar cuando pase el mal momento.
Por su parte Claudia, esposa de Sebastián, entre lágrimas se lamentó por tener que cerrar las puertas del local comercial. “Aquí crecieron mis hijas” dijo la mujer que deseó que los clientes los sigan apoyando, comunicándose por redes sociales para sostener el trabajo y así mantener a la familia.