Este sábado alrededor de las 9.30, el paciente de 50 años del Mira y Lopez que se encontraba internado tras dispararse en la cabeza, murió en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Cullen. No se pudo revertir la gravedad de su cuadro de salud provocado por la herida de arma de fuego.
En un hecho poco claro, y que se encuentra en investigación, el paciente ejecutó el disparo con el arma de un agente del Servicio Penitenciario, que se encontraba en el lugar custodiando a un interno en calidad de detenido.
En el Hospital General Polivalente Mira y Lopez se brindan servicios de internación pediátrica y de adultos en salud mental, cuidados progresivos, y dispositivos alternativos en salud mental.