La empresa Vicentin, que viene desde hace algunos años viene en conflicto judicial por millonarias deudas a diversos actores del campo, decidió este sábado para sus plantas de Ricardone y Avellaneda ante la imposibilidad de “nuevos contratos” y en “espera de revertir la incertidumbre del proceso judicial”.
A través de un comunicado, la firma tomó la decisión ante “la imposibilidad de obtener contratos de fazón en tiempo oportuno para cumplir regularmente con los compromisos de la sociedad, y en espera de poder revertir la situación una vez que la incertidumbre del proceso judicial sea resuelta”.
Asimismo, la cerealera manifestó en el escrito difundido este sábado que continúa “en diálogo permanente con todas las partes interesadas” para poder reanudar la actividad. “Lamentamos que habiendo encontrado la salida clara, concreta y tangible hace más de tres años hayamos alcanzado esta situación extrema”, finalizaron el escrito.
“Los directivos de Vicentín ordenaron bajar las palancas”, avisaron los trabajadores del turno que ingresó a las 20 de este viernes, según publicó Reconquistahoy. En dicho medio, el secretario general del sindicato de los trabajadores aceiteros del Norte de Santa Fe, Leandro Monzón, dijo que el gerente de Recursos Humanos le avisó que “lo único que seguirá funcionando es la caldera”, porque abastece de energía también a otras industrias que están dentro del Parque Industrial de Vicentín, como Buyanor y Friar.
Vicentin enfrenta un proceso judicial por la puja para la homologación del concurso preventivo tras el revés sufrido en la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.
Fuente: Versión Rosario