Durante la noche del miércoles, la casa del jugador de Unión Imanol Machuca fue blanco de una balacera.
Fuentes policiales indicaron que la vivienda, ubicada en el barrio Charquito de la ciudad de Roldán, recibió al menos cinco disparos.
Las crónicas señalan que durante el ataque ni el padre ni la madre del futbolista se encontraban en el lugar.
Pero el caso no quedó ahí, ya que los autores fueron perseguidos por la subsecretaria municipal de Roldán, Marisabel Mendoza, mientras daba aviso al 911.
Los tiradores, que se movilizaban en un Renault Megane gris oscuro, pudieron escaparse en la localidad de Funes; pero pasada la medianoche pudieron dar con el vehículo cuando circulaba por la Ruta 9.
Al detener la marcha, en el interior del auto viajaban un hombre, una mujer y un menor; y tras el chequeo los agentes hallaron vainas servidas.
Según trascendidos, los padres de Machuca estaban siendo extorsionados por desconocidos que les pedían dinero.