El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil inició ayer el juicio para determinar si el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) y otros siete imputados son responsables de un intento de golpe de Estado.
La sesión es conducida por la Primera Sala del STF compuesta por cinco magistrados y en caso de que la mayoría acepte la denuncia presentada en febrero anterior por el procurador general de la República, Paulo Gonet, los acusados deberán responder a una acción penal que podría culminar en una condena de prisión o absolución.
Varios exfuncionarios involucradas
El denominado "núcleo 1" de la acusación incluye, además de Bolsonaro, a figuras destacadas de la política como el general Walter Braga Netto, exministro jefe de gabinete; el general Augusto Heleno, exministro del Gabinete de Seguridad Institucional, y Alexandre Ramagem, exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin).
Están acusados también Anderson Torres, exministro de Justicia y exsecretario de Seguridad del Distrito Federal; Almir Garnier, excomandante de la Marina; el general Paulo Sérgio Nogueira, exministro de Defensa, y Mauro Cid, quien estuvo a las órdenes de Bolsonaro.
Integración de la Primera Sala
La Primera Sala del STF está integrada por los magistrados Alexandre de Moraes, relator de la denuncia, así como Flávio Dino, Cristiano Zanin, Cármen Lúcia y Luiz Fux.
De acuerdo con el reglamento interno de la institución judicial, corresponde a las salas juzgar cuestiones penales y como el relator de acciones forma parte de la Primera Sala, el colegiado del órgano se encargará del caso. Hoy concluirá el análisis de la acusación.
En las próximas semanas, el STF también deberá decidir si otros acusados por la supuesta trama golpista serán sujetos a prisión, al formar parte de los denominados núcleos 2, 3 y 4 de la denuncia, que fue dividida por la Procuraduría General de la República para facilitar el juicio.
La acusación
La acusación se refiere a una tentativa de golpe de Estado para mantener a Bolsonaro en el poder, incluso después de su derrota ante el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones de 2022. Se descubrió, además, un detallado plan para asesinar presuntamente al presidente Lula da Silva, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al juez del STF, Alexandre de Moraes.
De acuerdo con la investigación, colaboradores de Bolsonaro contribuyeron a cuestionar la legitimidad del sistema electoral como estrategia para justificar acciones golpistas, según el informe de la agencia de noticias Xinhua.