Al menos 18 personas han muerto y otras 27.000 han sido evacuadas a causa de los incendios forestales provocados por el viento, que siguen asolando el sudeste de Corea del Sur. Entre los fallecidos hay cuatro bomberos y trabajadores del Gobierno, que murieron en el condado de Sancheong tras quedar atrapados por el rápido avance de las llamas.
El presidente en funciones Han Duck-soo señaló que se trata de incendios "sin precedentes" y declaró que los daños causados por las llamas podrían estar entre los peores de la historia del país. "Tenemos que concentrar todas nuestros recursos para apagar los incendios forestales en lo que queda de semana", declaró Han Duck-soo, añadiendo que los equipos desplegados estaban luchando por extinguir las llamas debido a los fuertes vientos que azotaron las zonas afectadas durante la noche.
Unos 4.650 bomberos, soldados y demás personal trabajaban este miércoles en la extinción de los incendios con la ayuda de unos 130 helicópteros. Los mayores focos de fuego se produjeron en Andong, los condados vecinos de Uiseong y Sancheong, y la ciudad de Ulsan, según el Ministerio del Interior de Corea del Sur.
Según el centro gubernamental de respuesta a emergencias, se han quemado unas 17.500 hectáreas de terreno y 19 personas han resultado heridas. Un incendio en la ciudad de Uiseong destruyó el templo de Gounsa, construido en el siglo VII después de Cristo.
Tesoros de Estados
Entre las estructuras destruidas había dos 'tesoros' designados por el Estado: una estructura en forma de pabellón construida sobre un arroyo en 1668 y una estructura de la dinastía Joseon de 1904. El otro 'tesoro' del templo, una estatua de Buda de piedra que fue fabricada en el siglo VIII después de Cristo, fue evacuada a un lugar seguro, según funcionarios gubernamentales y monjes budistas.
Las autoridades también informaron de que un helicóptero se estrelló en la ciudad durante las labores de contención de los incendios forestales en la zona más afectada. El Servicio Forestal de Corea del Sur declaró que se estaban realizando labores de rescate y que se presumía que la aeronave era operada por un piloto sin tripulación.
Funcionarios de la agencia estatal elevaron ayer su alerta de incendio forestal al nivel más alto, calificado de 'grave', en todo el país. La designación exige a los Gobiernos locales que asignen más trabajadores a las labores para responder a la emergencia, endurezcan las restricciones de entrada a bosques y parques y recomienden a las unidades militares que suspendan los ejercicios con fuego real.
Los funcionarios del Gobierno sospechan que varios de los incendios fueron causados por errores humanos, posiblemente debidos al uso del fuego mientras se limpiaba la hierba crecida en tumbas familiares, o a chispas de trabajos de soldadura. (Europa News)