Finalmente, este sábado 5 de abril entró en vigencia el nuevo arancel global del 10% sobre todos los productos que sean importados a Estados Unidos. La medida fue impulsada - y confirmada el pasado miércoles en el "Día de la Liberación" - por el presidente estadounidense Donald Trump. Este arancel del 10% afectará a 184 países y territorios. Desde el próximo 9 de abril, se agregarán aranceles extras específicos a ciertos países determinados por la gestión de Trump.
Según justificaron desde la Casa Blanca, la imposición de aranceles se debe a una "emergencia nacional" tras considerar que el sistema actual de comercio internacional representa un riesgo para la seguridad del país norteamericano. En detalle, con los gravámenes la gestión de Trump busca corregir la "ausencia de reciprocidad" en sus relaciones comerciales.
La tarifa aduanera anunciada por Trump se suma a los impuestos existentes, pero algunos bienes quedan exentos como el petróleo, el gas, el cobre, el oro, la plata, el platino, el paladio, la madera de construcción, los semiconductores, los productos farmacéuticos y los minerales que no se encuentran en suelo estadounidense. Por otro lado, las importaciones de acero, aluminio y automóviles ya están sujetas a recargos del 25%.
La orden ejecutiva fue firmada por el líder republicano el miércoles pasado y solo exceptúa, de forma temporal, a Canadá y México. Por otro lado, aquellos productos que ya se encontraban en tránsito hacia territorio estadounidense también quedarán eximidos.