El director del Centro Único de Donación de Órganos de Santa Fe -Cudaio-, Martín Cuesta, manifestó su satisfacción por la aprobación en el Congreso Nacional de la Ley Justina, la cual establece que todas las personas son donantes de órganos, salvo que hubieran expresado en vida su voluntad contraria.
“La ley es una buena noticia para quienes están en lista de espera. Reafirma la ley anterior en la que cual se sigue manteniendo la posibilidad de decidir en vida por si o por no a cerca de la donación de organo. En caso que uno no se haya manifestado, se puede realizar la ablación de órganos. Exime a la familia de tomar esta decisión” consideró el funcionario provincial.
Cuesta agregó que ahora la nueva ley “nos obliga a informar a la población sobre la donación. Muchas de las causas de la negativa es por desinformación y por la ignorancia. La función nuestra es la de informar, que la gente esté informada, es un compromiso social que debemos asumir. Tenemos tres veces más la posibilidad de necesitar un órgano que de ser donante”.
El director del Cudaio explicó cómo se procederá, una vez reglamentada la ley. “Primero se informa a la familia el estado de salud del paciente, y luego verificamos si hay alguna manifestación por la negativa para donar órganos o si no figura en los registro de donación de Incucai. Si no expresó su negativa, se le informa a la familia que se cumplirá con la ley. Pero ante la posibilidad de que un familiar diga que el paciente estaba en contra, lo deberá demostrar” argumentó Cuesta.
Por último, el profesional precisó que “hay que resaltar la información que debemos tener en vida para tomar una decisión. La idea es que todos nos expresemos como donantes”.